Viviana Mazzaferri

En mis clases, la voz no se aborda solo como instrumento físico, sino como expresión profunda del ser. Parte de una premisa clara: la voz es el sonido del alma. Cantamos desde lo que somos. Por eso, avanzar técnicamente sin revisar lo emocional nos enfrenta a limitaciones durante el proceso. 

Desde lo técnico, trabajo con la Técnica Rabine, basada en la respiración diafragmática funcional y el apoyo consciente. Es fundamental para el cuidado del aparato fonador, la proyección sin esfuerzo y la construcción de una voz sana y sostenible. De este modo, la técnica se convierte en una base sólida que acompaña el crecimiento artístico sin descuidar la salud vocal.

El canto expone. Activa miedos, bloqueos e inseguridades que impactan directamente en la emisión. Allí entra el coaching ontológico: identificar creencias, tensiones y emociones que traban el canal expresivo. Liberar eso es liberar la voz. La voz dejar de luchar contra resistencias internas y comienza a fluir con coherencia entre lo que se siente, se piensa y se canta.

Este año se incorporaron trabajos corporales de liberación: movimiento, presencia y conciencia escénica. Porque al cantar frente a otros, muchos no saben qué hacer con el cuerpo. Se tensan o se desconectan. Integrar cuerpo y voz permite habitar el escenario con coherencia y seguridad.

Si bien el proceso es individual, en OVM (Olga Viviana Mazzaferri) también se realizan encuentros grupales. Allí los alumnos preparan canciones y las exponen frente a otros compañeros. No es solo práctica escénica: es comunidad. Conocer personas con la misma pasión, compartir procesos y animarse a desnudar el alma a través de un micrófono fortalece la confianza y acelera el crecimiento.

Y coronamos todo este aprendizaje enfrentando un escenario real. Un evento donde no solo se canta con y desde el alma, sino que se atraviesan miedos profundos. Ese paso transforma. Después de esa experiencia, algo cambia: la persona ya no se posiciona igual emocionalmente. Hay más seguridad, más presencia y más verdad no solo en lo que nos atañe sino en otros aspectos de la vida misma.

El abordaje es integral:

– Técnica para sostener.

– Emoción para liberar.

– Cuerpo para expresar.

– Comunidad para expandirse.

El resultado no es solo cantar mejor. Es pararse distinto frente al mundo.

OVM ❤️♾