Cada vez más familias argentinas tratan a sus perros y gatos como uno más de la casa, y eso empieza a notarse también en cómo cuidan su salud. Contamos qué es una prepaga para mascotas y cómo funciona, de la mano de Companion.

Hace apenas unos años, llevar a la mascota al veterinario era un gasto que se resolvía como surgía, sin demasiada previsión. Hoy la escena cambió. La medicina veterinaria se sofisticó tanto que ya existen cardiólogos, dermatólogos y neumonólogos especializados en animales, y una cirugía de cadera en un perro puede costar el equivalente a dos mil dólares. En ese contexto nació Companion, la primera prepaga de salud integral para perros y gatos de Argentina, un modelo que busca trasladar al mundo de las mascotas algo que en la salud humana ya damos por sentado, la posibilidad de planificar el gasto médico en lugar de sufrirlo cuando llega.
Diego Gentile, CEO y cofundador de la empresa, cuenta que la idea surgió de un lugar muy simple, el vínculo real con los animales de compañía. «Companion nace desde la experiencia de quienes entendemos que las mascotas son parte de la familia y que su cuidado requiere soluciones acordes a ese lugar», explica. La compañía lanzó oficialmente en octubre de 2025 y hoy ya tiene 4.000 mascotas dentro del sistema, mitad perros y mitad gatos, con el objetivo de llegar a 50.000 antes de que termine el año.
Cómo funciona en la práctica
El sistema es enteramente digital, desde la contratación hasta el reintegro. El tutor entra a la plataforma, carga la edad y la raza de su mascota, y elige entre tres planes, Plan 60, Plan 80 y Plan 100, con precios base de 30.000, 40.000 y 60.000 pesos mensuales. Cada plan devuelve un porcentaje distinto de los gastos veterinarios, 60%, 80% o 100%, hasta un tope anual que va de un millón a tres millones de pesos según el plan elegido.
Lo interesante es que no hay cartilla ni red cerrada. El tutor puede seguir yendo al veterinario de siempre, pagar la consulta o el tratamiento y pedir el reintegro por WhatsApp, con el dinero acreditado en menos de 24 horas. Tampoco hay franquicias ni límites en la cantidad de consultas que se pueden hacer por mes.
La cobertura no se queda solo en lo médico. Los planes incluyen además un 40% de reintegro en servicios de bienestar, como nutricionistas, baños o etología, y un 20% en alimento balanceado, con un tope mensual de 10.000 pesos. También suman una videoconsulta veterinaria disponible las 24 horas, todos los días, sin límite de uso.
Por qué conviene pensarlo como una prepaga
El argumento central de Companion es que el gasto en salud veterinaria ya existe, lo que falta es organizarlo. En lugar de que una urgencia obligue a resolver un problema económico y uno médico al mismo tiempo, la suscripción mensual convierte ese gasto en algo previsible, algo que la persona puede planificar con anticipación, sin que el factor económico determine qué tipo de atención recibe su mascota.
La tendencia acompaña un fenómeno regional y mundial. En el Reino Unido e Italia, el 30% de las mascotas ya cuenta con algún tipo de cobertura de salud, y en los países nórdicos ese número trepa al 90%. Gentile cree que en la Argentina el camino va en esa misma dirección. «Estamos previendo que de acá a un tiempo toda mascota que nazca, nazca con un plan de salud», proyecta, y compara ese futuro con lo que hoy ya sucede en la salud humana, donde resulta poco habitual pensar en tener un hijo sin cobertura médica.
Parte del crecimiento de Companion también viene por el lado corporativo. Varias prepagas de salud humana están evaluando sumar planes de mascotas para sus afiliados, y hay empresas que ya incorporan este beneficio dentro de sus políticas de retención de talento. Según estima Gentile, para fin de año la mitad de las prepagas de personas en el país podría tener algún tipo de propuesta pensada para mascotas.
Lo que hay que mirar antes de elegir
Como en cualquier sistema de cobertura, conviene revisar la letra chica antes de contratar. Es importante entender el tope anual de cada plan, el porcentaje de reintegro según el tipo de práctica y si existen períodos de carencia para determinadas coberturas. También vale la pena confirmar que la mascota pueda seguir atendiéndose con el veterinario habitual, uno de los puntos que más valoran los tutores a la hora de elegir este tipo de servicios.
Al final, la lógica es simple, cuidar mejor implica también poder prever. Y si la mascota ya es parte de la familia, empieza a tener sentido que su salud se planifique con la misma seriedad que la de cualquier otro integrante de la casa.
