Adriana Boho: la mujer a la que el sol besó demasiado

La creativa digital, estilista de televisión e influencer española nacida en Guinea Ecuatorial Adriana Boho combate los microracismos.

Palabras del lenguaje coloquial, elementos cariñosos que impuso la costumbre, dichos que hieren sin percibirlo o que el destinatario no siempre lee como nosotros. Esas son algunas de las expresiones que Adriana Boho denomina microracismos cotidianos. Creativa digital, estilista de televisión e influencer de moda, lleva más de diez años trabajando en medios y en redes sociales. Se niega a colaborar con marcas que no estén comprometidas con su lucha.. Nació en Malabo, Guinea Ecuatorial, pero se crió en España siendo negra- Emigró tras la muerte de su madre y fue criada por su abuela Antonia. Su libro  “Pónte en mi piel”, que acaba de editarse, se encarga de trabajar en aquellas minidiscriminaciones en las que caemos sin percibirlo. “Se trata de esas actitudes o expresiones que tenemos en el día a día. Se llevan a cabo tantas veces que ya están normalizados. En mi infancia me ponían al final de clase porque por mi color los profesores determinaban automáticamente que no podía aspirar a cierto tipo de estudios. Los estereotipos vinculados a mi color de piel indicaban que estaba destinada a trabajos más precarios. También consideraban que por dónde venía no ba a entender de que iba la lección.

¿Todos discriminamos de alguna manera?

Creo que sí. Tenemos algo así como un gen discriminador porque, por tu orientación sexual, por tu forma de vestir, por tu forma de expresarte, por tus rasgos físicos, por tu origen, por diferentes motivos siempre parece que el ser humano tiene ese gen de catalogar y de etiquetar y de poner estereotipos a las cosas para ir clasificándolas de alguna manera y en realidad las etiquetas Yo siempre digo que hay que ponerlas a la ropa solamente, no a las personas, y ni siquiera a la ropa porque pican, entonces siempre las cortamos, con lo cual cuando entendamos eso y aprendamos a vivir en la tolerancia y el respeto, todo irá mejor.

¿Qué instancias de micro discriminación te resultan más preocupantes hoy? 

Los micro racismos institucionales, todos estos sistemas que se han ido implantando para poder discriminarnos en cuanto a la ley, cómo cuando quieres alquilar un departamento y que se te categorice directamente por tu color de piel o por tu origen o nacionalidad, esto me parece que tiene que cambiar. Las instituciones políticas deben incluir leyes inclusivas para todas las personas. Cuando se empieza a trabajar en eso ya se empieza a cambiar la mentalidad de la sociedad. El racismo institucionalizado creo que es de los mayores peligros a los que nos enfrentamos hoy.

¿Crees que hay cierta naturalidad en ver raro al diferente y que debemos tomar conciencia de ello?

Totalmente. Se toma como normal que cuando encontramos a alguien o algo diferente se le trate como algo raro, cuando en realidad todos somos diferentes, ni siquiera los miembros de una misma familia son iguales, ni dos gemelos lo son, entonces partiendo de la base de que esto es genérico, que la diferencia es real, todos somos diferentes, no tiene ningún sentido la alarma frente a la distinción.

¿Crees que es algo genético, aprendido del ambiente y la ignorancia? ¿De dónde crees que viene? 

Viene de la necesidad del ser humano de etiquetar, de catalogar siempre aquello que no entiende. Viene desde la ignorancia y sobre todo del miedo a lo desconocido. Las personas con actitudes negativas hacia lo que consideran diferente están reflejando su ignorancia y sus propias carencias, inseguridades y miedos. Ante eso lo único que hay que hacer es informarse, formarse, leer y entender que en nuestras diferencias está lo especiales que somos.

¿Qué claves podrías darnos para criar en este nuevo tiempo para evitar esos comportamientos? 

La clave es informarse y formarse, leer experiencias de las personas que están viviendo este tipo de situaciones de racismo y una vez acabamos de hacer esta formación, deconstruirnos para tomar conciencia de las actitudes racistas que podemos estar teniendo de manera indirecta o inconsciente o consciente. Entonces, intentar corregirlo, no solo en nosotros sino en nuestro entorno e intentar que el contenido que ven nuestros hijos sea de diversidad cultural, con personas de culturas diferentes para que les resulte lo más normal, que así es después de todo.  Siempre recuerdo un proverbio de la cultura fang, de dónde nací, que dice: “si en algún momento te insultan, te humillan, te quieren hacer sentir menos por tu color de piel, debes saber que es pura envidia, porque el sol nos quiso tanto que nos besó de más».

Tengo un hijo de color en un país con pocos afrodescendientes. ¿Que fortalezas debo proveerle para que pueda crecer con capacidad de enfrentar los momentos no tan gratos?

Primero hacerle entender que no es de color, qué es un niño negro y que no pasa nada con que sea negro porque no es algo negativo. Debes hacerle entender que eso es lo que le hace ser distinto y que sea diferente le hace especial y eso le hace ser único y eso es una súper fortaleza. Ser negro es un superpoder que se debe aprender a portar con orgullo. Si en algún momento alguien intenta hacerle sentir mal por esa diferencia el problema lo tienen los demás y no este niño. Hay que trabajar en casa esta fortaleza y esta seguridad en los rasgos, en todo lo que le diferencia de los demás para que cuando fuera le intenten hacer sentir mal, como ya está trabajado a nivel interno, será imposible poder hacerle daño, lo que le pueden decir no le va a afectar. Es más: va a entender perfectamente que las personas que tienen problemas son los que le están intentando hacerlo sentir mal por eso.

Te dedicas a la moda. ¿Cómo solapas algo que el mercado puede considerarse frívolo con cuestiones humanas más de fondo? ¿Deberíamos manternernos en sitios estancos? Es decir: ¿una cosa quita a la otra? 

Para mí no. Entiendo que hay perfiles que solamente se dedican a hacer antirracismo o activismo en redes sociales y eso es maravilloso, pero en mi caso trato de fusionar las cosas porque esa soy yo. No sé hacer lo que hacen los demás. Mi perfil en redes sociales soy yo como persona. Como particular me preocupo por cuestiones que nos afectan a todos como sociedad, como el bullying, el racismo y la discriminación por diferentes motivos, a la vez que me dedico a la moda, es mi profesión y creo que no es incompatible sino todo lo contrario. Crearuna comunidad de 300.000 personas conlleva una responsabilidad de no solamente ceñirme a lo que es mi profesión, sino aprovechar esa comunidad para concienciar sobre aquellos temas que me preocupan.

Terminemos con algo de tu trabajo. Háblame del estilo. ¿Qué se necesita para tenerlo? ¿Cuánto importa el dinero para ello?

Es algo innato, es una manera de expresarte con los medios y los recursos que tengas, con las prendas de que dispongas para ello y que logres marcar la diferencia que te haga referente frente a los demás. Mi madre no tenía medios, pero dentro de sus posibilidades siempre iba impoluta y no solamente lo transmitía en su manera de vestir y cuidando hasta el mínimo detalle, sino que además era en su actitud. El estilo es un conjunto que, por supuesto, no depende de la cantidad dinero que tengas. De hecho, todo lo contario. La escasez te hace mucho más creativo para tener muchísima clase.

Flavia Tomaello