Close
k

Projects

Contact

News

Let's connect

The Irishman: no te metas con cierta gente

Por Emilia Chávez

The Irishman es una más de las estrenadas a través de Netflix que consiguió una nominación a mejor película. Martin Scorsese, director del film, tuvo algunos conflictos con la plataforma debido a los métodos de visualización que ofrece, incluyendo los teléfonos celulares. El director le rogó a su audiencia que no la viera en estos dispositivos, sino que permitía que se viera desde el tamaño de una “gran tablet”.

Otro dilema por el que Scorsese tuvo que pasar es el de la longitud de su largometraje. Con 209 minutos de duración, algunos fans publicaron en las redes la recomendación de verla en píldoras, como si fueran episodios de una serie. El director se negó completamente a esta experiencia, aclarando que “lo ideal sería que la vieras en una sala de cine. Mírala en una pantalla grande del principio al final”. A partir de esto, se generó la controversia de por qué decidió llevar su película a una plataforma digital si no le gusta cómo la gente la ve.

La historia se desarrolla en Pensilvania, 1956. Frank Sheeran (Robert De Niro), un veterano de guerra de origen irlandés que trabaja como camionero, se encuentra accidentalmente con el mafioso Russell Bufalino (Joe Pesci). Una vez que Frank se convierte en su hombre de confianza, Bufalino lo envía a Chicago con la tarea de ayudar a Jimmy Hoffa (Al Pacino), el poderoso líder sindical relacionado con el crimen organizado, con quien Frank mantendrá una estrecha amistad durante casi veinte años.

En realidad, la película se basa en el libro escrito por Charles Brandt en 2004, I Heard You Paint Houses, a partir del cual Steven Zaillian desarrolló el guion. Scorsese construyó un film que sintoniza con varios temas (obsesiones) que lo acompañan desde siempre como los códigos de los gangsters, los límites que impone el poder, la lealtad, la amistad a través del tiempo, las contradicciones familiares, la culpa y la búsqueda de la redención. Se podría decir entonces, que The Irishman es Scorsese a la quinta potencia.

Pero otros podrán concluir que este film no es nada más ni nada menos que una repetición final de lo que Scorsese viene haciendo a lo largo de su carrera: Mean Streets (1973), Goodfellas (1990) y Casino (1995). Y no se debe pasar por alto que las tres cintas recién mencionadas fueron protagonizadas por Robert De Niro, colaborador de la mayor parte de la filmografía del director, a la vez que Pesci es parte de las dos últimas. Lo interesante es haber juntado a estos dos grandes del cine con Al Pacino, con quien nunca antes habían trabajado.

Lo más destacable de The Irishman puede ser la narración sólida de la historia, hecho este trabajo por Frank Sheeran durante toda la película, navegando por las distintas etapas de su vida como un sirviente para todos. Mas la vaguedad de los planos, de la iluminación y hasta de la acción (hay que pensar que los protagonistas tienen más de cincuenta años en la trama y más de setenta en la vida real) hacen que The Irishman parezca más larga de lo que de verdad es.

Quizás el broche de oro se lo llevan los efectos especiales, ya que se utilizó una herramienta de rejuvenecimiento digital en los rostros de los actores para poder contar una historia de más de treinta años. Esta labor de post-producción estuvo en las manos de tres argentinos, Pablo Helman, Leandro Estebecorena y Nelson Sepulveda-Fauser, además Stephane Grabli.

A pesar de todas sus negatividades, The Irishman se consagra como una de las mejores películas del 2019, con nueve nominaciones a los premios de la Academia.

Nominaciones:

  • Mejor película
  • Mejor actor secundario: Al Pacino
  • Mejor actor secundario: Joe Pesci
  • Mejor cinematografía
  • Mejor Diseño de vestuario
  • Mejor Director: Martin Scorsese
  • Mejor Edición
  • Producción
  • Mejor guion adaptado

Post a Comment