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Tato Quattordio: sensibilidad, pasión y compromiso

Tato Quattordio: sensibilidad, pasión y compromiso

Tato Quattordio: sensibilidad, pasión y compromiso

Renato Quattordio, más conocido como “Tato”, es un actor de 22 años que vive su carrera actoral con mucha pasión y compromiso. Creció en la localidad de Don Torcuato y desde muy chico empezó a participar en pequeños proyectos audiovisuales. Se convirtió en una revelación de la televisión argentina tras encarnar a Junior Guerrico en la telenovela juvenil Simona de Canal 13, donde interpretó a un adolescente que, en medio del desarrollo de su identidad sexual, entabla un vínculo emocional con un personaje del mismo sexo. Desde entonces, Tato no sólo ha despertado un fanatismo en los jóvenes, sino que también ha logrado que muchos de ellos se identifiquen y se vean reflejados en sus distintos personajes.

Su más reciente trabajo actoral, fue en la película Yo, adolescente, una adaptación de la novela de Nicolás “Zabo” Zamorano, y dirigida por Lucas Santa Ana, en la cual protagoniza al mismo Zabo. El film relata su experiencia como parte de la generación Cromañón, que tras la muerte de su mejor amigo, comienza a registrar todo lo que ocurre a su alrededor en los borradores de un blog. Este adolescente de 16 años, se encuentra sumergido en una depresión que niega y tapa con conflictos que él mismo genera.

Tato Quattordio: sensibilidad, pasión y compromiso

Tato Quattordio: sensibilidad, pasión y compromiso

Desde muy chico empezaste a concurrir a castings con tu hermano, ¿Siempre tuviste claro que querías ser actor? Si fue así, ¿Qué fue lo que puntualmente te despertó esta pasión?

Desde muy chico que empecé a ir a los castings con mi hermano y mi hermana. Sinceramente, no hubo un momento preciso en el que se me haya despertado la pasión por ser actor, creo que es algo que lo fui haciendo desde pequeño, y después en el momento en que fui creciendo se convirtió en mi deseo. Fui yo el que les dije a mis papás que me lleven a los castings. Me parecía divertido y me gustaba hacer cosas frente a las cámaras. Recién en los últimos años de colegio empecé a tomármelo más en serio, porque es el momento en que uno empieza a ver qué cosas quiere hacer a lo largo de su vida. Alrededor de los 17 ya me lo tomé como un oficio y una vocación.

¿Quiénes son las figuras de teatro o televisión argentina que siempre admiraste y soñaste con conocer?
No tengo una en particular, pero siempre me gustó mucho la producción nacional, tanto en teatro como en cine. Siempre me gustó mucho el cine de nuestro país, entonces en general no tengo a alguien puntual que admiro. Igualmente, puedo nombrar un montón de actrices como Dolores Fonzi, también Leandro Sbaraglia, y todas las personas con las que crecimos en los 90. Pero más que nada hago hincapié en el cine argentino con directores como Pablo Trapero y tantos otros que han hecho películas muy buenas a nivel nacional.

¿Cómo te definirías?

Me definiría como un ser curioso. Me gusta saber y conocer cómo piensa la gente, y qué es lo que le pasa a las personas que piensan de una determinada manera, y llevándolo al cine, cómo piensa la gente que produce y dirige lo que hace. Esa curiosidad también se liga mucho al oficio del actor, nos lleva a pensar qué es lo que puede estar ocurriéndole al otro, y de qué manera yo me siento identificado con eso. Ese es el trabajo que tenemos que hacer para poder interpretar, encontrar una historia, una circunstancia y tratar de adaptarme y ver qué hay de mí en ello. Trato de hacer ese ejercicio en todo lo que leo, veo, o escucho; ponerme en la piel del otro en el sentido que me sirva para la vida, para entender la otra postura y ver qué de eso tengo yo. A su vez, trato de ser sincero lo más posible.

Cuando salís del mundo de la televisión, ¿Qué es lo que más disfrutás hacer? ¿Tenés alguna otra pasión?

Un poco se relaciona con esta curiosidad que hablábamos antes, hay muchas cosas que me despiertan curiosidad, por ejemplo temas más actuales como investigar sobre el cambio climático, la contaminación y el cuidado del medio ambiente. Me gusta mucho la música, toco la batería, me gusta dibujar y hacer graffiti. Tengo un hobby que es salir a pintar a la calle, y un poco tiene que ver con esto de dejar un mensaje o de ocupar el espacio público y plasmar un mensaje colectivo. También me gusta leer y entretenerme viendo videos en Youtube.

¿Qué significó para vos haberte convertido en un ícono para los jóvenes con tu papel en Simona que dio vida a “Blasnior”, la pareja favorita de los fanáticos de la serie?

Lo que pasó con “Blasnior” fue muy importante para forjar mi carrera y significó mucho para mi. Por un lado, aprendí mucho de la televisión, fue mi primera tira diaria, entonces conocí lo que es estar grabando mucho tiempo. Llegué en el momento justo a conocer el mundo televisivo porque poco a poco está cambiando de formato, y me parece muy valioso en el sentido laboral. Por el otro lado, lo que pasó con los jóvenes fue un orgullo, un honor y una responsabilidad. Sé que hay mucha gente muy capacitada y talentosa para trabajar en Argentina, y tanto mis colegas como la gente que se sintió identificada con eso, son personas que a mí me enseñan, entonces el hecho de ser un referente juvenil me enorgullece, pero también me ayuda a conectarme con el pensamiento de la juventud de hoy en día, que es mucho más consciente e inteligente de lo que hace muchos años se creía.

¿Tenés alguna aspiración en tu vida?

Aspiro a sentirme bien y a que el resto de las personas que se sienten bien sea cada vez mayor. Me parece que no se trata de ninguna aspiración individual, hoy en día creo que las aspiraciones son colectivas, y más especialemente con lo que está sucediendo ahora con esta pandemia. El mundo se está replanteando muchas cosas y me parece que eso es lo más importante, y no tanto lo que yo pueda hacer para mi vida. Me gusta mucho la comunicación, la radio, estudiar lo que se pueda, los intereses que tengo son sobre música y arte, pero no creo en los sueños personales.

Tato Quattordio: sensibilidad, pasión y compromiso

¿Cómo está siendo tu rutina durante la cuarentena?

Mi cuarentena se dividió en distintas etapas. Al principio fue simplemente tolerar y tratar de ver cómo se desenvolvía todo, después, fue tratar de superar la sobreinformación y controlarlo, y ahí empezó a surgir lo que todos venimos atravesando en estos días: conectar y ver cómo es la relación con uno mismo, si se quiere, si se habla bien, si se respeta lo que quiere hacer, si tiene disciplina propia, y demás. En un comienzo, fue más que nada tratar de aprovechar el tiempo entre casa, y después fue más el poder estar tranquilo y encontrar el equilibrio entre sacarle el jugo a la situación y no volverse loco. Es decir, estoy leyendo, investigando cosas por internet, y a la vez, estoy relajado. La pandemia dejó en evidencia muchas cosas que ya se venían hablando, como la crisis climática, la situación mundial, la salud, entre otras cosas; ante una situación al límite como esta, es ver cómo respondemos, cuáles son las condiciones en las que estamos. Entonces, me parece que en ese sentido es un último capítulo para la reflexión, porque una vez terminada no va a haber mucho tiempo para seguir pensando.

Hasta el momento, ¿Cómo actor cuál fue el trabajo que más disfrutaste hacer?

Disfruté muchos sinceramente; como haber grabado Once, la serie de fútbol que salió por Disney XD, fueron dos temporadas, conocí mucha gente y fue un placer y un honor haber trabajado para la compañía. A Junior de Simona lo voy a recordar siempre por todo lo que pasó y lo bueno que estuvo haberlo interpretado. El mundo de Mateo también me encantó por la temática de la serie y por el estilo, que no es televisión, sino que fue algo más oscuro y que a mí me gusta mucho. Y por último, está el personaje que interpreté en Yo adolescente que se llama Zabo, me parece que fue muy lindo de hacer. Es una película que aún no se estrenó dirigida por Lucas Santa Ana, donde hay un montón de actores increíbles como Thomás Lepera, Jerónimo Giocondo Bosia, Malena Narvay, Tomás Wicz y Agustina Cabo, entre otros. Pero no me quedó con ninguno en particular.

¿Qué significa para vos tener el rol protagónico en una serie de la televisión argentina, El mundo de Mateo? ¿Con qué aspectos te identificas y con cuáles te diferencias con el personaje?

Específicamente con El mundo de Mateo, yo siempre digo que es un honor para mí haberlo hecho porque desde chico y pre-adolescente que miro la televisión y me encuentro con series y ficciones de muy alta calidad, y siempre me prometí a mí mismo que podía estar en una serie así: que tenga un sentido artístico, grabado con lentes de cine y un montón de otras cosas. Fue contribuir a la industria nacional, porque es una serie que está a la altura de un montón de cosas que vemos que son extranjeras. Y desde ya que aprendí un muchísimo tanto del director Mariano Hueter, como de Luciano Cáceres, Martina Gusmán, Fernán Mirás, y de todas las actrices y actores que participaron.

¿Qué mensaje te gustaría transmitirles a todos los jóvenes?

Les daría mi apoyo incondicional desde cualquier punto de vista; tanto desde el literal, de poder estar para ellos, ya sea mediante alguna publicación, a través de las redes o de algún contenido que hago, como desde el sentido más espiritual. Tratemos de estar todos juntos, de cuidarnos y respetarnos a nosotros mismos, y no dejarnos llevar ya sea, por las cosas que hay que hacer, por los que otros nos dicen o por lo que comúnmente se hace. Disfruten cada cosa, y estén siempre atentos a no hacer nada que no quieran o que no les cierre. A lo mejor nos toca lidiar con cosas que no hicimos o resolver problemas que no nos corresponden. Tenemos que saber que cada uno de nosotros es un mundo, y cada cuerpo es muy sabio y eso es lo que somos. Tenemos que estar siempre en contacto con eso y poder estar a la altura de lo que somos realmente.

Por Catalina Mirás

Instagram: @tatoqd

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