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Soledad y Diego completaron la maratón de 42 kilómetros de Buenos Aires

El domingo 22 de septiembre, más de diez mil personas comenzaron, a las 7 de la mañana, la Maratón de 42 kilómetros de Buenos Aires. En esta histórica carrera reconocida mundialmente, Revista Gallaretas fue representada por Soledad Senosiain y Diego Fredes, compañeros del deporte, portando la bandera argentina con el logo.

Los corredores completaron el recorrido en 4 horas, 6 minutos, y Soledad llegó en el puesto 200º de 845 mujeres, y 4850º de los 10000 participantes. Soledad comentó: “Corrimos juntos hasta el kilómetro 33, y Diego tuvo que parar porque si corre a una velocidad menor que la que puede, porque yo voy más lento que él, se acalambra. Yo seguí con un amigo que nos acompañó hasta el kilómetro 40, ahí me reencontré con Diego y llegamos juntos”.
Prepararse para este tipo de maratones es muy intenso, no sólo demanda un buen estado físico sino también una actitud mental determinada. “Uno carga mucho el cuerpo, porque tenés que hacer fondos de 16, a la semana siguiente de 24, y después de 32 kilómetros. Tenés poco descanso y la última semana no hacés nada, y sentís que el tiempo no pasa más porque querés que llegue el día de la maratón. Es una semana un poco parada, así que ahí sube mucho la ansiedad y hay que estar muy firme mentalmente”, asegura Soledad.

El día de la carrera, Soledad cuenta que se despertó a las 4 de la mañana y salieron junto con Diego a las 5:30, ya que la carrera comenzaba a las 7 desde Figueroa Alcorta y Monroe. “Ahí estábamos a las 7, preparadísimos”.
Soledad nunca había corrido una maratón de 42 kilómetros, y revela que fue una experiencia que cambió su vida: “Dicen que el que corre un maratón no vuelve a ser el mismo y la verdad es que es así. Es un desafío tan fuerte que empezás a ver desde otra perspectiva. Es muy fuerte lo que se vive”.

Por supuesto, al superar desafíos también se tienen en cuenta los peores obstáculos. El más común en la maratón de 42km es el famoso “Muro de los 30 km”, en donde los restantes 12 “se hacen con la cabeza porque ya el cuerpo, las piernas no responden”, según Soledad, la cual su última carrera había sido la de 30km en el Autódromo de Buenos Aires.
“Ese era mi último objetivo, y la satisfacción es inmensa. Es ponerse a prueba a uno, saber hasta dónde podés superar tus miedos y hasta dónde da tu cuerpo. La sensación es única” .

La maratonista explicó cómo fue el recorrido: “Durante la carrera, hasta el km 32 estuvo espectacular, nos tocó un día divino. En el km 33 lo empecé a sufrir, también porque Diego se acalambró. Empezás a ver gente que deja, a sentir calor y sentir que las piernas ya no tienen fuerza. Donde más lo sufrí fue en el km 37, que estaba en la autopista Illia y ahí nos daba mucho el sol, y sentí un bajón de energía. En el 40 ya todo el mundo te alienta y sabés que te queda poco, y seguís adelante”.
Cuando le preguntamos acerca de su próximo desafío, Soledad contestó: “todo el mundo te dice que una vez que hacés los 42 km, o decís ‘nunca más’ o querés seguir adelante. En mi caso es querer seguir adelante, ya quiero correr otra. En noviembre del año que viene es el 50º aniversario de la carrera de Nueva York de 42 km, y la idea es ir con Luciana Migueles (¡con quien corrió la media maratón en Nueva York el año pasado!), programarlo durante todo el año e ir trabajándolo con ella para poder hacerlo.

Emilia Chávez

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