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Periodismo sin distanciamiento social

ES UN PERIODISTA MULTIFACÉTICO, PADRE Y MÚSICO DE PURA CEPA. EN ESTA NOTA TE PRESENTAMOS A UNA DE LAS CARAS VISIBLES DEL PERIODISMO ARGENTINO ACTUAL.

Periodismo sin distanciamiento social

Todas las noches después de la información dura, aparece el momento de distensión en TN. “Es la una en punto”, dice un sketch que se repite todas las noches y que da paso a un momento de humor con alto rating en la TV.

“El periodismo es contar lo que pasa, pero también es bueno poder acompañar a la gente en los momentos de incertidumbre”, confesó durante la entrevista.

A veces, hay que confiar, dejarse llevar y animarse, entregarse a la magia de la incertidumbre, de la sorpresa. Y si hay algo que se podría afirmar, es que el destino hizo de Franco un hombre de los medios, y un consecuente amante de su profesión. Inclusive, vale la pena destacar que fue su pasión por la música, la que lo llevó a estudiar Comunicación Social. El resto es historia.

Dueño de una carrera consolidada, sus primeros pasos los dio en la radio, cuna de su crecimiento y desarrollo, la que lo vio formarse y acompañó durante años. Su primer programa lo montó en una radio barrial, de la mano de los diarios de la mañana, sponsors de la zona y un grupo de amigos de la universidad. Con el tiempo se pasó a Radio Palermo donde la vida lo volvió a sorprender. Fue en esos pasillos donde conoció a Micaela Grinza, su mujer y madre de sus dos hijos, Pedro (15) y Romeo (11), quien además, fue una de las voces de aquel espacio radial. Así, se convirtieron en una familia de los medios. Hoy ya pasaron exactamente veinte años de aquel momento y este dúo, aún mantiene su programa en Radio Conexión Abierta.

Pero lejos quedaron aquellos memorables primeros días de radio, que por cierto, siempre quedarán marcados como un hito en la vida de Franco, un recuerdo al que siempre es lindo volver. Ahora sí, ¡bienvenido a la pantalla grande! Su arribo a la televisión fue gracias a un productor que le ofreció la conducción en Infocampo, un programa emitido por Canal 9. Aunque para ser sinceros, alejado estaba de ser un experto del campo.

Periodismo sin distanciamiento social

Pero como la vida se trata de agarrar oportunidades, hizo un posgrado en Agro Negocios y se subió a ese tren, que como describe él, “fue la puerta de entrada a los grandes medios”. En el 2007, lo contactan de TN para llevar adelante TN Agro, pero a los tres meses, estaba conduciendo el noticiero general del fin de semana, el cual preside hasta el día de hoy. Claramente, es todo una cuestión de tiempo.

Como ya sabemos, las noticias en televisión pueden explotar de un momento al otro, y siempre hay que estar listos y disponibles para ir detrás de ellas. Por eso, este tema se merece una mención especial.

Bajo esta premisa, Mercuriali cuenta una de sus tantas anécdotas, de esas que lo hacen dejar todo y correr por ellas. El día transcurría normal, estaba entrando a la radio, pero una llamada lo detiene. “¿Che, podés hacer un viaje a Brasil?”, “Sí, ¿cuándo?” “Ya”. La cuestión era que tenía que viajar al país vecino a cubrir la detención de Lula Da Silva. Eran las diez de la mañana, el avión salía a las doce. Y así, es la historia de cómo el vértigo por estar en el lugar de la noticia arruina cualquier rutina planeada.

A sí mismo se define como una persona apasionada, un fanático de la música y un indiscutido hincha de Velez, una linda locura que por suerte, hoy la heredaron sus hijos.

Sin ir más lejos, esto es un pedacito de la historia de un hombre que no deja nada al azar, o sí. Que a veces improvisa, otras no. Un claro ejemplo de una carrera que refleja trabajo y constancia, dos caras de una misma moneda.

Periodismo sin distanciamiento social

DETRÁS DE CÁMARA

¿Quién es Franco Mercuriali?

Yo lo tengo muy claro, mi familia también. Ahora dejemos a la audiencia que saque sus conclusiones. Excelente manera de evadir tu pregunta.

¿Cuándo supiste que querías ser periodista?

Siempre me atrajo mucho la música y las áreas sociales. Así que, cuando terminé el colegio arranqué a estudiar Ciencias de la Comunicación (UBA). Gracias a un curso de oratoria que hice durante la carrera, fue el disparador para cursar posteriormente Locución en el ISER y acercarme a los medios.

Contanos cómo fueron esas primeras experiencias en los medios.

Cuando me recibí de Locutor, y finalizaba la Licenciatura en la UBA arranqué a hacer mi propio programa de radio que se llamaba “El Expreso de la mañana”. Era una radio barrial, muy chiquita y obviamente, trabajaba gratis. Me acuerdo que mis sponsors eran todos clientes de la zona, como una peluquería o una fábrica de pastas. Después de un tiempo, me pasé a Radio Palermo, donde estuve casi veinte años hasta que se vendió. Ahí conocí a Mica, mi esposa, que se sumó a mi programa y hasta el día de hoy, seguimos teniendo un programa juntos.

Un día, apareció un productor y me comentó que necesitaba un periodista para un programa de agro que se emitía por Canal 9. Acepté la propuesta sin tener idea del tema, así que me anoté en una especialización en Agro Negocios. Después de unos años, me llamaron de TN Agro y a los tres meses ya estaba conduciendo el noticiero general, que era realmente lo que deseaba hacer. Definitivamente, el agro fue la puerta de
entrada a los medios grandes. Si no hubieses sido periodista… Olvidate, hubiese sido músico. No me imagino haciendo otra cosa.

¿De dónde surgió ese “bichito” por la música?

Durante mi etapa de colegio, tocaba con mi hermano el bajo y la guitarra. Empecé a estudiar y a meterme cada vez más, toqué durante diez años, era una locura, tenia mi propia banda. Cuando arranqué la facultad, el tiempo se me fue acortando, pero definitivamente, la música siempre me acompañó y es una parte muy importante de mi vida. Es totalmente un cable a tierra.

A lo largo de tu carrera, ¿cuál es el mejor consejo que te dieron?

Aprendi que ser periodista es una forma de vida, es una carrera para toda la vida. No es una carrera de cien metros sino una maratón. Me encanta la canción de Charly Garcia que dice “Mientras miro las nuevas olas, yo ya soy parte del mar”. Creo que el logro no es hacer un programa exitoso, sino, tener una carrera coherente con lo que uno es.

¿Un día en la vida de Franco?

Lo que te puedo decir es que no tengo un día igual a otro. Por mi profesión, mis días suelen ser distintos. Cambios de horarios y de dinámicas. En TN conduje a las 6 de la mañana, al mediodía, a la tarde, los fines de semana y ahora a la noche. De golpe, un día tenés que salir corriendo para ir a hacer alguna cobertura o viaje de último momento. O podes perderte un cumpleaños o un día del padre, como el año pasado que fui a cubrir elecciones a San Luis. Mi familia entiende y acompaña. Después, trato de equilibrar y estar presente. Con mis hijos intento no perderme nada. La vida pasa rápido y valoro cada momento con ellos.

¿Qué te pasa cuándo se prenden las cámaras? ¿Sentís algún tipo de responsabilidad al momento de dar las noticias?

Sentís adrenalina pura, pero creo que uno se acostumbra a vivir con eso. Te diría que la palabra no es nervios pero sí que hay una tensión y un movimiento en la sangre al momento de salir al aire. Como periodistas tenemos una responsabilidad enorme de informar bien, y la mayor presión que uno tiene es ser preciso, más que nada en este momento que estamos hablando constantemente de la pandemia y de la salud de la gente. Esta es una profesión que, no importa el día que hayas tenido, tenés que salir de la mejor manera posible y contar lo que pasa. Es algo que disfruto muchísimo.

¿Tenés alguna cábala?

¡No! No tengo. Me encantan y me divierte un montón la gente que las tiene, pero personalmente, no creo en eso.

Para vos, ¿qué significa comunicar?

Comunicar no es solo contar lo que pasa, también hay que tener empatía con el público, saber que del otro lado hay alguien escuchándote, recibiendo la información, con lo cual, hay que asegurarse que la entienda y que se interese. Además, es sacar a la luz lo que otros no quieren que se sepa.

¿Qué cambios notás en el periodismo desde que arrancaste hasta el día de hoy?

Uno de los cambios más impactantes ha sido internet. Cuando yo arranqué en la radio, conducía un programa con los diarios de la mañana, hoy, hacer periodismo es totalmente distinto. Estamos inmersos en una etapa de cambios permanentes, que son espectaculares, pero hay que saber adaptarse. De todas maneras, mejoraron, facilitaron y le aportaron mayor calidad a nuestro trabajo. Hoy, podríamos decir que “zoom”, es la última novedad que nos dio la pandemia, es una herramienta tecnológica tremenda que nos brindó rapidez y eficiencia para entrevistar a un protagonista de la noticia. Antes había que contratar un satélite para hacer una entrevista de un país a otro. Estoy ansioso por ver lo que vendrá en los próximos años.

Metiéndonos en el mundo de las redes sociales, ¿qué pensás de Twitter, Instagram y todos los canales de noticias instantáneas? ¿Creés que apartaron de alguna manera al periodismo convencional?

Nosotros hoy usamos muchísimo las redes. Particularmente TN, tiene una estructura tecnológica muy grande de periodistas que trabajan en las redes sociales, así que para el canal, es una gran oportunidad de complementar y llegar a una audiencia mayor. Esto es así, hay que fijarse dónde está la gente, si están en Instagram, por ejemplo, le llevamos ahí la noticia, y después obviamente buscamos que venga a la tv, pero no al televisor porque ahora nos ve en el celular, en su tablet o computadora. Otro caso es el de Twitter. Suele pasar que un político no te quiere dar una entrevista, pero manda un mensaje por esa vía. Así que, la realidad es que nosotros usamos mucho las redes sociales, sin dudas es un valor agregado.

¿Qué pasa con las audiencias? ¿Cambiaron a partir del boom tecnológico?

Sí, las audiencias tienen una oferta para consumir redes y contenidos en distintas plataformas que es ilimitada. Pero quienes trabajamos profesionalmente con la información también tenemos la oportunidad de ingresar a esas redes y competir con nuestra cobertura. Si nos elijen podemos llegar a más gente. La historia la veo así. En el siglo pasado, las noticias audiovisuales las viste en el cine, después llegó la tv blanco y negro.

En los 70 y 80 tenias que esperar al noticiero de las 20, y en los 90 llegaron los canales de noticias 24 horas. TN tiene 27 años. En este siglo se adaptó y ahora podés ver tv las 24 horas, pero también lo ves en la oficina, en el auto, en la universidad y en distintas plataformas y aplicaciones.

¿Que esperan del periodismo?

Creo que la gente lo que quiere es honestidad. Muchas veces reafirma lo que piensa y por eso se enoja cuando el periodista no dice lo que esperan escuchar. Pero como te dije antes, lo central es la coherencia. Y eso la gente lo valora aunque no coincida con algunas opiniones o posturas.

¿Cómo ves al periodismo actual? Me refiero a nivel local e internacional.

Estamos en un proceso de constante transformación que no sabemos cuándo va a terminar. Sobre todo porque las nuevas tecnologías, como internet, están haciendo que no se sepa bien cómo acomodar el clásico mundo, al nuevo. Hoy la oferta de plataformas que tenemos es enorme y la competencia aún mayor, por eso, el objetivo está en salir a buscar la audiencia. Lo que está pasando hoy en día con la pandemia muestra cómo todos nos adaptamos rapidísimo a las nuevas tecnologías. Viste que costó mucho menos usar zoom, por ejemplo.

Los canales como TN, adquirieron mucha velocidad para entender la dinámica de esta herramienta que para mí, llegó para quedarse. Es eficiente, súper económica, y es como si estuvieras mandando el móvil a hacer la entrevista.

¿Y a futuro?

Más allá de los cambios tecnológicos, creo que desde lo filosófico, siempre hubo confusión respecto a los medios y su rol por parte de algunos sectores. La presión que los gobiernos de turno ejercen sobre los periodistas o sobre las empresas periodísticas es enorme. Muchas veces buscan desprestigiar a la prensa sosteniendo que trabajan para cambiar a tal o cual presidente. La realidad es que los autoritarismos son fáciles de reconocer, compran sus propios medios de comunicación a través de sus amigos e intentan destruir las voces criticas.

Por suerte la democracia no les da el tiempo suficiente y las sociedades siguen protegiendo ese derecho de informarse. Si no hay periodismo critico quiere decir que no hay libertad. Lo que espero y con lo que comulgo es con tener un distanciamiento social pero de los políticos. No soy amigo de ellos ni lo quiero ser. La responsabilidad es la de investigar, comunicar y obviamente sacar a la luz lo que alguien quiere ocultar. Creo que en algún momento, será algo prehistórico, antinatural, que los gobiernos intenten presionar a la prensa. En los países más desarrollados ya ocurre.

¿Qué creés que le falta al periodismo argentino?

Presupuesto, (risas). Argentina es un país con un desarrollo muy impresionante en materia de medios de comunicación. No muchos países tienen tantos canales de TV nacionales. La redacción que tiene TN ha sido visitada por las cadenas de televisión más importantes del mundo. Pero, por supuesto, hay mucho para mejorar. No dejamos de ser un país muy lejano y por momentos estamos aislados del mundo. Nos cuesta estar en las coberturas internacionales. Cuando Macri viajó a Davos, recuerdo que no éramos más de cinco periodistas cubriendo un acontecimiento de primer nivel internacional. No te digo Estados Unidos, Colombia tenia cinco veces mas presencia periodística que nosotros en un viaje que iba a ser nuestra supuesta reinserción en el mundo.

¿Cómo manejan el tema de las “fake news”?

Es impresionante porque en cada chat que estás, te llega una noticia falsa. Por mi parte siempre me aseguro que las fuentes sean confiables, chequeo de dónde viene la información. Es una prioridad en el canal revisar la información antes de darla. Preferimos corroborarla y esperar, antes que salir a contar algo de lo que no estamos seguros. Los partidos políticos suelen hacer muchísimas campañas falsas en las que difunden mentiras o medias verdades y obviamente, si no lo chequeás, podés transmitir algo erróneo. Actualmente la producción de fake news es tan grande que es preferible perderte una noticia antes que contarla mal.

En el 2016 fuiste parte de uno de los mayores encuentros a nivel mundial en Suiza, ¿qué aprendizajes te dejó cubrir el Foro Económico Mundial?

Esa cobertura fue algo increíble. Te cruzabas en los pasillos de los hoteles a los lideres mundiales. Podías acceder a un breve diálogo con presidentes, príncipes y CEOS de las principales empresas del mundo. La seguridad a cargo de los suizos era algo sorprendente. Era una ciudad preparada para recibir a millonarios y gente con mucho poder, pero también a esquiadores que querían disfrutar los hermosos paisajes y de las montañas nevadas. Como no me pude alojar en Davos, viajaba todos los días en tren desde otra ciudad, lo cual agradezco porque era un regalo para los ojos. La cobertura en vivo para TN fue maravillosa, y entrevisté a los líderes más importantes de los países desde mi celular, en el medio de la montaña de Davos, en Suiza. El ex presidente Macri acababa de asumir y fue la estrella principal del evento. Dejame contarte que varios años antes
cubrí el Foro Social Mundial en Porto Alegre, Brasil. La estrella de ese foro fue Lula Da Silva, antes de ser presidente. Un foro interesante porque convocaba a minorías que planteaban problemas reales. Hubiese sido buena la convivencia de las dos miradas, pero pasó lo contrario y llegó la grieta.

Si pudieses retroceder en el tiempo, ¿a quién te gustaría entrevistar? Flasheala.

Si pudiera decir una locura, me gustaría entrevistar a personajes muy relevantes a nivel mundial como Churchill. Bajando un poco a tierra, hubiese disfrutado mucho entrevistando a Luis Alberto Spinetta. Me gusta mucho como músico, y hubiese querido conocerlo.

Dentro del medio, ¿quién te inspira?

Me encanta la trayectoria y la generosidad con la que trabaja Nelson Castro. Admiro lo que ha hecho Carlos Delia, que creó hace 27 años una señal como TN que hoy sigue siendo líder y siempre está pensando cinco años para adelante en el periodismo. Pero también aprendo mucho de los más jóvenes, que vienen sin tantos clichés ni ataduras. Todos tenemos algo para aportar.

¿Qué te define?

Soy una persona apasionada. Un apasionado de todo lo que hago. Esa es la palabra.

¿Qué es lo que más disfrutás de tu profesión?

De lo que más disfruto es de ser parte de la transformación que vamos teniendo como sociedad, como país. Me gusta poder contar noticias, informar sobre lo que pasa, dar una opinión, leer, estar informado, charlar con personas de todos los ámbitos, sectores y aprender. Todas cosas que en definitiva, nos vuelve parte de algo importante. En este momento tan difícil de la Argentina, es muy interesante conocer las distintas situaciones de cada uno, hablando con ellos sentís que aprendés un montón y además, podés dar una mano y ayudar contando
lo que pasa. Cuando recién arrancaba la pandemia, me pasó que recibía muchísimos mensajes de los varados por el mundo y está buenísimo haber sido parte de la ayuda para que vuelvan. Por lo general, cuando buscás luz sobre un problema, al otro día, el gobierno se moviliza. En definitiva, el periodismo es una manera de colaborar con la sociedad, de solidarizarse con ella, contando lo que pasa.

Por Melanie Shulman
Fotografía: Sebastián Petroni

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